Tengo la necesidad de volver a escribir, si esto se hace más permanente pagaré a alguien para que lo haga por mí, porque a este paso me voy a quedar sin huellas dactilares. Repasando a Rubén Dario me he acordado del jersey que llevabas la última vez que te vi. Azul marino. Y no te quedaba nada mal. Me he fijado mucho en tus manos, perfectas y bien cuidadas. Y no me extraña son tu trabajo, tu principal instrumento.
Pienso en muchas cosas pero la gran mayoría se basan en ti. No me malinterpretes como ya sabes no soy una fanática. Pero la gente no lo sabe. Me pregunto que haces en este momento. ¿Qué música escuchas?
Sé que estoy dando un salto sin sentido pero tengo la necesidad de contarte algo. Creo que alguien esta dando por ahí mi tuenti. Sé que a ti estas cosas te dan igual pero verás no me gusta que además de agregarme me digan cosas. No es agradable. También sé que no tengo derecho a decir que es mi privacidad, porque yo he decidido compartir mi vida escribiendo sobre ella en esa red social. Pero yo antes era como una oruga, solo me alimentaba de información de gente y hacia lo que se supone que debía hacer. Seguía a las masas como si ellas supieran que hacer, pero cuando comencé a cambiar y formé mi crisálida me metí muy dentro de mí, hice de mi aislamiento mi mundo interior. Y deseé pese a todo que todo fuera como yo quería pero no cambió y ahora me arrepiento de muchas cosas. Quisiera haber nacido en otra época, en otro año, quizá incluso en otra era pero no,tuvimos que ser la generación de la información, de los embarazos no deseados, del aborto, del cambio y la revolución, de los presidentes negros y los corruptos. Tuvimos que nacer en la sociedad rosa y amarilla. Cuando en realidad eramos de color negro. Somos la generación de los cuerpos esbeltos y la salud cuando en realidad no es nada saludable, la generación de anoréxicos, bulímicos, obesos, prostitutas, putas mayores, chulos, camellos, raperos, chonis, eruditos informáticos, ladrones y matones pero sobre todo somos la generación de los idiotas.
Lo ves cada vez que me planteo preguntas sobre ti hablando de todo menos de ti. Se puede decir que eres mi musa personal.