Me siento profundamente dolida. Los que yo creía amigos ahora solo son fruto de mi imaginación. He sido una tonta, no supe verlo. Usada, y destrozada. Me siento rota por dentro, arañada en el corazón y maltratada mi razón, hoy no quiero más que llorar.
Siento el rencor y el dolor de miles de palabras que me han dedicado, ahora entiendo miles de dobles sentidos y malentendidos.
No merece la pena seguir así.